domingo, 20 de abril de 2008

El arte de NO manejar el estrés

 
Qué es el estrés
 
El término "estrés" proviene de la física y la arquitectura y se refiere a la fuerza que se aplica a un objeto, que puede deformarlo o romperlo. En la Psicología, estrés suele hacer referencia a ciertos acontecimientos en los cuáles nos encontramos con situaciones que implican demandas fuertes para el individuo, que pueden agotar sus recursos de afrontamiento.

El estrés puede ser definido como el proceso que se inicia ante un conjunto de demandas ambientales que recibe el individuo, a las cuáles debe dar una respuesta adecuada, poniendo en marcha sus recursos de afrontamiento. Cuando la demanda del ambiente (laboral, social, etc.) es excesiva frente a los recursos de afrontamiento que se poseen, se van a desarrollar una serie de reacciones adaptativas, de movilización de recursos, que implican activación fisiológica. Esta reacción de estrés incluye una serie de reacciones emocionales negativas (desagradables), de las cuáles las más importantes son: la ansiedad, la ira y la depresión

El stress se caracteriza por una sensación continua de “no tener tiempo”, de trabajar sin descanso pero no acabar nunca, siempre quedan cosas pendientes. Está demostrado que cuando el estrés es permanente y no circunstancial, el sistema inmunológico se vuelve más vulnerable (gripes, catarros), se duerme mal (baja el rendimiento intelectual y profesional, se pierde concentración y atención…) Además, y lo que es más grave, con el tiempo, se puede convertir en angustia. La angustia puede sobrevenir por diferentes causas y tiene diferentes manifestaciones, sin embargo, en todas ellas, existe un deterioro de la salud que afecta a nuestro mundo afectivo, profesional, intelectual y físico.


Síntomas y Efectos del estrés

El estrés afecta órganos y funciones de todo el organismo. Cuando estamos estresados, podemos tener, entre otros:

  • Depresión o ansiedad
  • Dolores de cabeza y/o en el resto del cuerpo, especialmente espalda y hombros, quijada, pies y estómago
  • Insomnio
  • Indigestión, Gastritis y/o acidez estomacal
  • Sarpullidos, Seborrea y Caspa
  • Disfunción sexual / Falta o disminución del deseo sexual
  • Nerviosismo
  • Palpitaciones rápidas
  • Diarrea o estreñimiento
  • Rabia e Ira injustificada
  • Problemas Cardiovasculares

 

¿"Manejando" el estrés?


Quizá porque hoy día el estrés es una epidemia, se ha tratado de normar y crear famosas técnicas para controlarlo. Y esto, es realmente grave. Porque lejos de curar, estamos ocultando, manejando, pero el estrés sigue allí en nuestro sub-consiente, esperando silenciosamente para aflorar o peor, actuando velozmente enfermándonos.
 
El truco para realmente curar, no es "manejarlo", no es afirmar que podemos "vivir y trabajar bajo estrés". El truco es liberarlo y evitar que entre en nuestras vidas. Hablar de "manejar el estrés" no sería malo si "manejarlo" significase ir liberando hasta erradicar las causas que lo producen, aprender a mejorar aquellas que no podemos erradicar y tomarse el tiempo diario necesario para desestrezarse. Pero usar el término "manejarlo" como "evadirlo", realmente no puede ser una opción.
 
Identificando las Causas


Lo primero que hay que hacer, es identificar las causas que lo producen en nuestra vida. Solo así, se pueden definir los pasos y acciones para eliminar o al menos mejorar las situaciones causantes y por ende, acabar con el estrés.
 
  • ¿Es el trabajo?: Procure evitar discusiones innecesarias. Cumpla a tiempo con sus obligaciones para evitar reclamos y presiones. NUNCA lleve trabajo a su casa, a usted le pagan por un horario en su lugar de trabajo, no por uno en su HOGAR. La hora de descanso o almuerzo es sagrada, salga de la oficina aunque sea a caminar. Procure no comer en el mismo lugar donde trabaja, para evitar conversar sobre trabajo y seguir allí sin descanso alguno. Coma ligero pero quede satisfecho. Antes de entrar a su oficina nuevamente haga alguna rutina de relajación, por ejemplo, respiración y visualización positiva. No participe en rutinas de chismes, eso solo acrecentará sus problemas y le restará tiempo. Y a la hora de salida, recoja y márchese con calma. Cierto es que algunas veces deberá quedarse sobre tiempo, pero no haga de ello una rutina. Eso solo indica que está enfermo pues no puede dejar el trabajo o bien, está lleno de temores con relación a su estabilidad. Si no puede librarse del estrés laboral de ninguna manera, es hora de buscar otro empleo...

 

  • ¿Es por estar desempleado?: No se desespere. Haga un buen curriculum y llévelo a las empresas y contratistas. Envíe su curriculum a sus amistades, ellos pueden hacerlo ver en sus empresas. Use las páginas web laborales, Internet puede ayudar y mucho. Y el tiempo que ahora tiene libre, úselo en provecho dedicando al menos 2 horas diarias para estudiar y mejorar sus capacidades laborales. ELIMINE de su cabeza el miedo por edad, le aseguro que este pseudo limitante se puede superar demostrando CALIDAD en sus actividades y en las entrevistas mostrando seguridad y talento. Simule con alguien una entrevista para que pueda practicar las respuestas a dar, grabe estoy escúchelo. Ahora corrija lo necesario. En la entrevista, se sentirá más cómodo si ya sabe qué debe decir. Y si no consigue empleo, inicie su propio negocio. Poco a poco puede superarlo.

 

  • ¿Es por no sentirse preparado ante los retos diarios que genera la vida? Identifique cuáles son esas cosas que cree que no puede hacer pero desea realizar y trabaje en ello. Estudie, prepárese. Haga ejercicios diariamente, camine. NO SE ENCIERRE. Estar entre cuatro paredes solo empeora el panorama.

 

  • ¿Es la situación familiar?: A veces es sencillo manejar esto: Basta conversar abiertamente con las personas la situación y lograr acuerdos. Otras situaciones son muy difíciles y requieren la ayuda de expertos. Pero si no puede bajo ningún concepto arreglar el problema, quizá sea tiempo de mudarse. No piense en el "qué dirán" los demás, ellos no sufrirán un infarto pero usted si si no lora librarse del exceso de estrés. A veces, las decisiones pueden parecer crudas, insensatas o inhumanas. Solo usted sabe si puede o no sobrellevarlas. Tome una decisión razonada, pensada y medida. Porque en muchas ocasiones, no habrá marcha atrás. Pero una vez que tome una decisión y esté seguro de ella, sígala con calma y explique si es posible el hecho para evitar rencores innecesarios.

 

  • ¿Es la relación de pareja?: Al igual que en el punto anterior, hable, trate de buscar el acuerdo y el cumplimiento, la explicación. Pero si ya no hay solución, es mejor liberar y perdonar. Y si no puede, es hora de pensar en cambiar el rumbo. A veces, las relaciones no son para toda la vida. Más vale un divorcio que un infarto ¿no cree?. Y si es que ya se ha divorciado, supere esto. No puede estar de luto toda la vida. Dese un tiempo y luego, vuelva al camino.

 

  • ¿Es la pérdida de un ser querido?: Piense por un instante ¿Puede cambiarlo? No, si un ser querido ha muerto, no puede cambiarlo. O si se ha divorciado o perdido su grupo familiar o a su mejor amigo, piense: ¿Es válido buscarles? De ser afirmativo, hágalo. Lo peor que puede pasar es que no vuelvan. Y si es una respuesta negativa, perdone y libere. Nadie estará si no debe estar. Lo importante es entender por qué ha tenido esta pérdida, cuáles son las opciones y si es factible hacer un esfuerzo por revertir la situación, hacerlo. Y si no, aceptarlo y continuar. Puede sonar frívolo pero en la vida hay que saber "soltar". No es sencillo, pero es cierto. Puede que necesite ayuda de un experto. No sienta vergüenza de ello.

 

  • ¿Son las deudas?: Disminuya sus gastos. Planifique en función a su presupuesto real. Pague a tiempo y no asuma deudas que no puede pagar. Y si ya las tiene, trate de producir dinero extra para pagarlo. Por ejemplo, venda libros que ya no necesita o cualquier otro bien, menos su casa y carro si no es indispensable. En todo caso, nunca haga las cosas sin pensar. Planificar sus pagos requiere tranquilidad. Trate de llegar a acuerdos con sus acreedores, para mejorar las condiciones de pago. Pero JAMAS deje de pagar sus deudas.

 

  • ¿Es aburrimiento?: Haga cosas que le distraigan. Vaya a una playa, piscina, excursión, concierto, restaurant, teatro, cine u otra actividad que le guste, al menos una vez al mes. No puede vivir solo para el estrés. Diviértase. Y si no puede realmente hacerlo en un momento dado, pues oiga música, lea, baile, vaya al parque. Distraiga la mente!!!

 

  • ¿Es un problema de salud?: Su médico le indicará un tratamiento, usted sígalo con la certeza de que éste funciona. Haga ejercicios de relajación diariamente y camine al aire libre, haga cosas que le distraigan, mantenga una buena alimentación. Y no asuma la actitud de víctima. Siéntase un luchador Y GANE!!!. Tome en cuenta esto: Un enfermo de cáncer tiene más probabilidades de sanar si su actitud en la vida es positiva. Una persona negativa, tiene mayores probabilidades de tener cáncer que una positiva...

 

  • ¿Es una situación Eventual?: Si es algo eventual, pasajero, de momento, pues ni se preocupe. Haga lo necesario para corregir la situación, distráigase y salga, no se quede encerrado con el problema. Sea drástico: Las decisiones para solventar deben ser rápidas y precisas. Por eso, piense Y ACTÚE.
  • ¿Es la falta de vivienda u otro bien?: Al igual que con las deudas, planifique y trate de obtener dinero extra. Puede tener ingresos con actividades caseras (¿sabe hacer tortas? Venda tortas. ¿Sabe peluquería? Promociónese con sus vecinas). Puede adquirir una vivienda de menor categoría que la deseada y luego venderla por mejor precio y esa ganancia sumada al capital inicial, servirle para adquirir otra vivienda. Poco a poco podría obtener el dinero. O bien, aplique un crédito y planifique conscientemente los pagos del mismo.

 

  • ¿Es por miedo a perder?: Cada día se gana y se pierde en algo. No se preocupe más de la cuenta. Haga un plan de retiro a futuro para que no pierda su estabilidad. Y cuando pierda algo, tome ello como una lección, corrija sobre lo aprendido y reinicie el camino. Le puedo asegurar que jamás se pierde tanto como para no levantarse. Hasta en las peores pérdidas, que suelen ser las personas de su grupo familiar, se pueden superar con acción, alegría y distracción.

 

  • ¿Es por una situación Post-Traumática?: Haga lo necesario para superar el trauma. Si lo requiere, solicite ayuda de un especialista. Si puede y se siente con ánimos, hable con un ser de confianza que simplemente le escuche. Puede decirle algo como "Por favor, solo necesito que me escuches sin darme opiniones" si usted lo que necesita es eso. No tema a pedir lo que requiere para superar su problema. Distráigase, no se quede encerrado con la situación a cuestas. Y razone algo sencillo ¿Puede cambiar la situación? Si puede, hágalo. Si no, supérelo y tome para ello el tiempo que necesite. Si siente deseos de llorar, llore. Si quiere golpear, tome una almohada y golpee cuanto quiera. Si quiere gritar, hágalo. Lo importante es que libere su alma del dolor.

 

  • ¿Tiene que ver con un problema de autoestima? : Haga ejercicios para levantar su autoestima: Si siente que es por peso, rebaje a su ritmo con alguna dieta balanceada. Sin embargo debo decirle que la autoestima no es algo que tenga necesariamente que ver con su peso sino con su autopercepción. Haga ejercicios cada día para mejorar su aspecto. Haga sus tratamientos de belleza, practique frente a un espejo la forma de hablar y conducirse. Baile, eso es perfecto ejercicio y alegra. Salga, conozca gente, lea para tener temas de conversación: Puede leer al menos algún libro y algo del periódico. CONVERSE, aprenda a ser sociable. Todo ello atraerá a las personas y le aumentará su autoestima.

Sanando a través de las decisiones y el auto afecto

Si la causa del estrés es única, por ejemplo la pérdida de su empleo o un divorcio, enfrente la situación de forma efectiva. Comparta sus sentimientos con los amigos. No se imponga más responsabilidades hasta acostumbrarse a la nueva situación. Si requiere ayuda, búsquela.
 
Si el estrés persiste debido a irritaciones diarias que no se pueden modificar, tal vez un cambio radical le ayude, por ejemplo encontrar un trabajo menos agobiante.
 

Haga lo que le produzca felicidad. AL menos una vez al día, usted debería hacer algo que le alegre su existencia: Leer, escuchar música, conversar con sus amistades, bailar, darse una buena ducha y aplicarse mascarillas o algún otro tratamiento de belleza, hacer gimnasia o algún pasatiempo. Pero sobre todo, ríase. La risa sana cualquier situación de estrés de mejor manera que un antidepresivo!!! Si no sabe de qué reírse, vea películas cómicas, acuda a las risoterapias, lea chistes, juegue.
Aprender técnicas de relajamiento; por ejemplo, yoga, meditación o auto hipnosis ayuda mucho.
Y haga aunque sea de vez en cuando algo que le sea muy placentero, como viajar o ir a una playa. SIÉNTASE MERECEDOR DE LAS ALEGRÍAS. Dese el permiso para ir a lugares que le gusten, hágase un buen regalo de tanto en tanto. Porque debo decirle que es ahora cuando puede y debe hacerlo. Es en esta vida en la que va a disfrutar si así lo decide, o a llorar si así lo acepta.
 
¿Cuál es SU decisión?

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